El surgimiento del Instituto Técnico Industrial Pascual Bravo desde los primeros años del Siglo XX como Escuela de Artes y Oficios más tarde como institución educativa formal de carácter técnico industrial obedeció a todo un proceso social y económico en torno de las iniciativas oficiales y de las élites, que se inscribió en los ideales de modernidad y progreso económico nacional y regional.
Los intentos de desarrollar educación útil y práctica contrastaron con la necesidad de la élite empresarial de modernizar la naciente industria y la preocupación de las autoridades locales de dirigir la educación hacia el aprendizaje de un oficio, como una forma de ayudar el creciente proletariado obrero que llegó a las ciudades en aras de vincularse al proceso productivo.
Sin embargo, la fuerza de trabajo no respondió a las necesidades de la industria, campesinos en su mayoría se desplazaron hacia las ciudades con el ánimo de vincularse a las nuevas ofertas de trabajo, acostumbrados a labores del campo y sin ninguna preparación en oficios se unieron a los que vivían en las ciudades que de igual manera, no ofrecieron las condiciones de diversificación y preparación requeridas. Se buscó entonces en primera instancia vincularlos al sistema productivo para que no fuesen un problema social, preparándolos para que respondieran por sus familias, alejándolos del ocio, las malas costumbres y aprendieran a vivir honesta y cristianamente gracias al aprendizaje de un oficio.
El crecimiento y las necesidades de las fábricas ( textiles, cigarros, alimentos, bebidas, cerveza, azúcar) financiadas con capitales de las grandes familias colombianas y dotadas en su mayoría con tecnología extranjera en los primeros años del siglo XX, se ligó entonces a la existencia de una fuerza de trabajo abundante y barata pero poco calificada, pues los trabajadores especializados eran escasos.
Si bien es cierto que los artesanos de la época conformaban una fuerza de trabajo importante, también lo era que su proceso productivo mostró un avance retrasado con respecto a la naciente industria en oficios como la sastrería, la zapatería, albañilería y la carpintería desarrollados principalmente desde el ámbito del hogar.
Estos esfuerzos de formación práctica estuvieron a la par con la formación profesional que venía imponiéndose desde finales del Siglo XIX con la élite antioqueña en la preparación de sus hijos en el extranjero en profesiones técnicas como la geología, la ingeniería civil y agricultura.
Así el proyecto de creación en 1888 de la Escuela de Minas de Medellín se inscribiría en los ideales de formación de educación superior. Considerada la primera Escuela Técnica del país dio a sus primeros estudiantes una formación exclusivamente científica, se formaron entonces técnicos que pensaron en la ciudad y su desarrollo económico, ejemplo de ello Tulio Ospina, Pedro Nel Gómez, Argos.
Ahora bien, con la llegada de las congregaciones religiosas a finales del siglo XIX y la multiplicación de un proletariado obrero en los comienzos del XX, las escuelas de Artes y oficios se multiplicaron.
Eran escuelas reservadas especialmente para mujeres y con un carácter marcadamente religioso. La labor de la Iglesia cristiana en el sentido de considerar la educación de las hijas de los obreros como el eje de las familias, garantizaba la continuación de valores cristianos tradicionales, política que fue la principal defensa de la iglesia frente a los cambios socioeconómicos que conoció Colombia en los primeros 20 años del siglo XX.
No requerían de mucha infraestructura, máquinas de coser, por ejemplo, para la enseñanza de la costura y la confección, sin ninguna legislación general que las reglamentara, pues fijaban su programa de estudios con la complacencia de la Asamblea del departamento que las financiaba. Caso contrario ocurría en las escuelas Artes y Oficios para los jóvenes pues éstas requirieron de una inversión monetaria para la creación de los talleres, adquisición de maquinaria y herramientas, costos que cubrían los departamentos a través de los fondos destinados a la Asamblea.
El Instituto Técnico Industrial Pascual Bravo fue una iniciativa que se inscribió en este orden de ideas, creado por Ordenanza de la Asamblea Departamental No. 37 de 1935 como Escuela de Artes y Oficios como un anexo de la Universidad de Antioquia, se reorganizó en el año de 1938 como una institución industrial que dejó de pertenecer a la Universidad para depender directamente del gobernador, del director de instrucción pública y una junta nombrada por el Consejo Departamental; su nombre desde ese momento sería el de Instituto Técnico Industrial Pascual Bravo.
Desde enero de 2023, dirige el Instituto, la Rectora Jaqueline Rodríguez Marín.
Aprobación de la Escuela de Artes y Oficios, (bajo tutela de la UdeA). Ordenanza Departamental n°37 del 24 de julio
Iniciación de labores académicas en diferentes instalaciones aledañas a la UdeA
Creación de la Escuela de Artes y Oficios Pascual Bravo. Ordenanza Departamental n° 56 del 4 de
El Ministerio de Educación Nacional recibe esta institución de la UdeA. Decreto 2350
Organización del internado
Creación del Bachillerato Técnico y se estableció su plan de estudio. Decreto Ministerial 0884 del 16 de marzo y Resolución 126
Cambio de denominación a Instituto Técnico Superior Pascual Bravo. Decreto 108 de 1950 Congreso de la República
Creación de la Escuela Normal Técnica, experimento realizado hasta 1955
Acceso de mujeres para los cursos de Diseño de Arquitectura y para la Facultad de Electrónica
Reorganización de la Educación Industrial y creación de las carreras técnicas intermedias. Decreto 718 21 de marzo
Inauguración del Bloque 2 de las carreras medias técnicas (Demolido en 2025)
Aprobación del programa de Tecnología Electrónica. Resolución 4603 del 24 de agosto
Aprobación del programa de Sistemas Industriales. Resolución 1371 del 2 de febrero
Aprobación de licencia de funcionamiento del programa de Tecnología Mecánica, Acuerdo 77 de la junta directora del ICFES
Ratificación del título y aprobación de los estudios del Bachiller Técnico Industrial en la Institución. Resolución Número 1293 del 20 de febrero
Aprobación del programa de Tecnología Electrónica. Resolución 199 del 14 de Julio
Instituto Tecnológico Pascual Bravo
Creación del Instituto Tecnológico Pascual Bravo y el ITIPB queda anexo a esté. Ley 52
Instituto Tecnológico Pascual Bravo
Ratificación de la prestación permanente de los servicios de Educación Básica Secundaria y Media Vocacional, modalidad industrial en el Instituto Tecnológico Pascual Bravo. Resolución 14849 5 de diciembre de 1984
Instituto Tecnológico Pascual Bravo
Firma del convenio entre el MEN y el Instituto Tecnológico Pascual Bravo, para la administración de los programas de Educación Básica Secundaria y Media Vocacional. (se expedirá diplomas en calidad de bachillerato técnico Industrial Pascual Bravo expedido por el MEN y los docentes se entenderán como comisionados). Firmado el 6 de julio
Instituto Tecnológico Pascual Bravo
Cesión de actividades por varios días por conflictos que ocasionaron el cierre del Liceo Antioqueño
Instituto Tecnológico Pascual Bravo
Ratificación del carácter nacional del Instituto Técnico Industrial Pascual Bravo. Decreto Número 2850 del 26 de diciembre de 1996
Instituto Tecnológico Pascual Bravo
Cierre de la institución y traslado de docentes por 6 meses
Institución Universitaria Pascual Bravo
Municipalización del Instituto Técnico Industrial Pascual Bravo
Institución Universitaria Pascual Bravo
El bloque del bachillerato es sometido a reforzamiento arquitectónico
Institución Universitaria Pascual Bravo
Inicio transformación, adecuación y modernización del pabellón de galerías de talleres
Institución Universitaria Pascual Bravo
Se inicia intervención al tercer piso
Institución Universitaria Pascual Bravo
Se continúa intervención arquitectónica a los pisos 1 y 2 durante el periodo de la pandemia
Institución Universitaria Pascual Bravo
Institución Universitaria Pascual Bravo
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